Edwin Rodríguez: “Construye Solar es una valiosa iniciativa”

El organizador del Solar Decathlon de Medio Oriente y jurado de Construye Solar, nos cuenta sobre su experiencia en las distintas competencias de casas solares en las que ha participado.

De sonrisa afable y siempre dispuesto a colaborar, el arquitecto Edwin Rodríguez es todo un referente en competencias de casas solares, con una larga trayectoria en docencia e investigación, estuvo 12 años en la Universidad Politécnica de Madrid, nos acompañó como jurado en la segunda versión de Construye Solar.

“Estoy encantado con lo que he visto en Chile es un privilegio estar compartiendo con la organización de Construye Solar, es una gran iniciativa a la que sólo le falta más apoyo del gobierno, de la empresa privada y de los medios de comunicación, para que todos se enteren que aquí se está haciendo esto”, comenta.

Si bien ha organizado tres competencias y actualmente, planifica una cuarta, Edwin considera que la calidad no está en el número. “Acá veo que cada vivienda está haciendo su aporte, son seis casas estupendas y cada una responde a una realidad climática, Chile cuenta con esa diversidad que casi ningún país tiene. Acá se ha hecho mucho, con una cantidad de recursos muy limitados. Se ha concretado algo súper valioso, valoro mucho el interés de los estudiantes, puedo sentir su energía y eso es fundamental para crear cambios”.

El comienzo

Edwin siguió de cerca la primera competencia del Solar Decathlon de Estados Unidos y una vez que se radicó en España, participó directamente en esta iniciativa. “Cuando me mudé a España el 2005, la universidad ya estaba trabajando en el prototipo que competiría en Washington y yo colaboré con el equipo. El 2005 fue la primera vez que participan universidades extranjeras en el Solar Declathlon y España abrió la brecha de esta competición puramente nacional a una internacional”.

Vivir esta experiencia significó un gran cambio para Edwin, “durante el proceso de competencia me di cuenta que había mucho valor en el concurso, éste me marcó, hubo un cambio de conciencia, de responsabilidad con el entorno, desde preocupación con el medio ambiente, hasta la disminución de los consumos en las viviendas, luego te planteas cómo replicar un tipo de energía renovable, es por ello que nos empezamos a cuestionar por qué no hacer algo así en Europa”.

La idea no tardó en madurar y se realizaron las gestiones con el Ministerio de Vivienda de España, la Embajada de Estados Unidos y el Departamento de Energía norteamericano. “El acuerdo fue bastante rápido y para la competencia de 2007, en la cual también participó la Universidad Politécnica de Madrid, se firmó el acuerdo en plena competición, en el patio de la vivienda española. Si bien ese año, obtuvimos el tercer lugar en arquitectura y recibimos el premio al mejor diseño otorgado por la organización de fabricantes de viviendas de Estados Unidos, nuestro premio mayor, fue haber firmado para llevar el Solar Decathlon a España”.

Tenían el vamos para hacer la versión europea del concurso en 2010 y 2012, y aunque en ese entonces no había una estructura definida, Edwin creía que tenían la madurez adecuada para realizar el desafío.

El arquitecto asumió la labor de organizar el concurso y combinaba esta tarea con la investigación y la docencia. “Daba clases en varios masters y trabajaba en el Solar Decathlon. Era complicado, al inicio no había designación de fondos, después conseguimos una ayuda simbólica, pero con el tiempo nos fuimos organizando mejor y se profesionalizó el tema. Lo importante es que el nivel de vinculación con el proyecto, no tenía relación con el nivel de remuneración”, explica entre risas.

Como equipo acordaron hacer las dos primeras versiones del concurso en España y una vez que estuvieran consolidados, se trasladarían a otros países, es por ello que el 2014 llevan a cabo el concurso en París.

“Para el 2010, todos teníamos varios trabajos, pero colaboramos en distintas tareas, recuerdo que me tocó hacer el logo y empezar a mover los contactos para convocar a universidades. Esa vez invitamos a más de mil universidades. Visitamos Nottingham, París e Italia, para explicar el proyecto, ya que en Europa nadie conocía el concurso, era algo que se hacía en  Estados Unidos y de manera muy local”.

El 2012, a diferencia de la primera edición, no tuvieron que invitar a nadie. La convocatoria fue un éxito, al punto que universidades como la de Cataluña, cambió su programa de estudios, para incorporar un curso especial del Solar Decathlon.

Cuando termina el segundo evento, ya se había desencadenado la crisis económica en España, lo que implicó reducciones de presupuesto. “Nuestra intención era seguir desde España, organizando los eventos, aunque no se desarrollaran ahí”. Desafortunadamente, el gobierno no pudo seguir patrocinando el concurso y tienen que pedir ayuda extranjera.

Europa en receso

Francia que había participado en las dos competencias que se realizaron en España, tenía interés de organizar el concurso. “Eso respondía a nuestra idea de ir moviendo el concurso por distintas ciudades de Europa. Así es que para 2014, el organizador fue el gobierno de Francia con el CSTB, organismo que regula la edificación en el país”, señala Rodríguez.

El evento francés reunió a 16 países diferentes, convocando aproximadamente a 20 competidores. “Ese es el número mágico porque si participan más equipos, la labor del jurado se dificulta”, explica el arquitecto. “El 2014 creo que marcó historia, en Versalles teníamos una locación exquisita con una participación de personas que fue un éxito total. Aunque inicialmente se realizarían dos competencias en Francia, más adelante, no hubo el apoyo esperado”, agrega.

Había mucho interés por la iniciativa, pero nadie se comprometía con financiamiento, razón por la que la organización decidió no hacer el Solar Decathlon, hasta que la unión Europea aceptara el proyecto como parte de su programa de trabajo.

“Como este proyecto da mucho énfasis en la innovación, decidimos trabajar con la Unión Europea un programa de investigación a nivel continental. Actualmente, se está haciendo en Alemania un informe con las casas que han participado y los aportes que han dejado”.

Paralelamente, se creó una ONG con sede en Bruselas para canalizar el Solar Decathlon Europa, la que se encargó de realizar la selección del país que será sede para la próxima edición del concurso. Hungría acogerá la nueva versión, en 2019.

Sin respiro

Luego de vivir tres competencias en Europa, Edwin es contactado en 2015 por el gobierno de Dubai, para ofrecerle una oportunidad laboral. “Ese año tenía que terminar algunos proyectos, así es que rechacé la oferta, pero les dije que el próximo año podría ser”.

Al año siguiente, recibe un mail con un contrato de trabajo firmado por su empleador, la Autoridad de Electricidad y Aguas de Dubai. No lo pensó mucho para embarcarse en este nuevo proyecto como Director de Investigación y Desarrollo de esa entidad. “El contrato no mencionaba nada en particular sobre el Solar Decathlon, pero ellos habían firmado, en 2015, un acuerdo con Estados Unidos para hacer la versión de Medio Oriente, así que una vez estando allá me enteré que una de mis responsabilidades era hacerme cargo de la organización del primer Solar Decathlon de Medio Oriente, el que se hará en 2018”.

Un nuevo desafío que recibe con mucho entusiasmo. “En Dubai hay un gran interés por hacer una transición hacia las energías renovables y me alegra poder ser parte de eso”, enfatiza.

2017-05-15T15:45:11+00:00 12 mayo 2017|